¿Por qué conviene depurarnos?

de del

Nuestro organismo posee sus propios mecanismos para depurarse, pero a veces no tiene energía suficiente, o nuestro hábitos no son los adecuados, y eso hace que el trabajo se le “acumule”, por eso es conveniente ayudarlo.

Las sustancias que nos intoxican la mayoría de las veces vienen del ambiente (tóxicos exógenos) o de nuestro propio cuerpo, (tóxicos endógenos).

TÓXICOS EXÓGENOS:

Residuos de industrias, de calefacciones, de vehículos.

Aditivos alimentarios, disolventes, plaguicidas, herbicidas y distintas sustancias químicas.

Sustancias como el alcohol. café, tabaco, drogas y medicamentos.

TÓXICOS ENDÓGENOS: La desproporción entre los alimentos consumidos y la cantidad que nuestro tubo digestivo es capaz de transformar, deja residuos susceptibles de procesos de putrefacción o fermentación, dando lugar a toxinas que pasan al torrente circulatorio sanguíneo.

También los procesos metabólicos producen sustancias de desecho que si no son correctamente eliminadas puden resultar “tóxicas”: ácido úrico, colesterol, radicales libres.

No podemos olvidarnos del estrés y los bloqueos emocionales.. Cuando nuestro cerebro consume un exceso de energía tiene que restarla de la que necesitan nuestros órganos eliminadores.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

Cuidar especialmente nuestra alimentación y la ingesta de líquidos.

Ayudarnos con suplementos y plantas medicinales usados tradicionalmente para favorecer las funciones de limpieza de los órganos de eliminación.

¿QUÉ CARACTERÍSTICAS DEBE TENER ESTA DIETA?

No debe contener alimentos difíciles de digerir (comida industrial, guisos muy elaborados y condimentados, exceso de grasa,de proteínas, de azúcares, de sal).

Debe favorecer los procesos digestivos, metabólicos y de eliminación.

Tomar suficientes líquidos, en forma de caldos depurativos o infusiones.

Tomar suficiente fibra y semillas que favorecen la función intestinal (lino, sésamo, chía).

No debe contener tóxicos

PARA HACERLO MEJOR:

Mastica MUY BIEN los alimentos

Cuando cocines, no frías ni sofrías

Procura comer los alimentos recien preparados, sin recalentar, y por supuesto que no sean precocinados.

Come cada tres o cuatro horas

Si eres una persona de poco apetito, tendente a las digestiones lentas y pesadas, toma alimentos calientes y pon calor en el estómago después de comer. Puedes usar comprimidos de papaya y piña antes de las comidas y tomar infusión de jenjibre después de comer.

Si por el contrario, eres de mucho apetito, tiendes al ardor entre comidas, te apetece beber y tomar estimulantes. Toma alimentos refrescantes (lechuga, apio, calabacín y pepino, ensaladas). Puede venirte bien hacer una cura de frutas durante un día. Después de comer puedes tomar infusiones de menta o manzanilla.

 

por: Izaskun Guerra Calzada